Aún puedo sentir sus brazos al rededor mío y su respiración cerquita a la mía,
aún recuerdo como su agitado corazón latía al mismo ritmo que el mío.
Cierro los ojos y aún puedo sentir como su boca en mi espalda me erizaba hasta el alma.
Aún los pedazos caídos de mi corazón se aferran a él y logran acelerarse con tan solo escuchar su voz…