12 octubre, 2016

Masoquismo...

Aún puedo sentir sus brazos al rededor mío y su respiración cerquita a la mía, aún recuerdo como su agitado corazón latía al mismo ritmo que el mío. Cierro los ojos y aún puedo sentir como su boca en mi espalda me erizaba hasta el alma. Aún los pedazos caídos de mi corazón se aferran a él y logran acelerarse con tan solo escuchar su voz…