se siente rico sentarme bajo mi ventana,con el aire refrescándome,
el piso frío y la luna espiándome.
Parece que mis lágrimas huyen de algo,
corren tan rápido por mi cara
que no las puedo detener,
huyen del miedo, o tal vez,
van en busca de algo.
Sea lo que sea, se siente rico no domir,
pensar y odiar lo que me hacía felíz.
Sea lo que sea, se siente rico no domir,
pensar y odiar lo que me hacía felíz.