Y hoy es uno de esos días donde todo duele, muy fuerte, muy feo. Donde la brisa de ese aire frío te va cortando la cara, la hojas van reboloteando ferozmente y no te dejan avanzar.
Irónico, debería de ser uno de esos días donde el estómago chispea mariposas de tanta felicidad. Algo se aproxima, creo tener la respuesta. Absurdo.
Y si todo anda bien, no debería de ser uno de esos días donde hasta las veredas rotas parecen sangrar, donde mi corazón se contagia y todo parece ser una larga pausa.
Sí, eso, una pausa es lo que hace falta, cómo decirlo? mis estúpidas complicaciones se vuelven cómplices de esas ganas locas de parar, de alejarme, sólo un ratito, no quiero perderte, claro que no.
Ha sido todo nuevo, demasiado bonito como para dejarte ir. Sólo es culpa de este maldito día donde todo duele, muy fuerte, muy feo.